Cuando se habla de casos de éxito empresarial con raíces familiares, el nombre de Bimbo destaca como un ejemplo claro de cómo una empresa familiar puede crecer hasta convertirse en un líder mundial sin perder su esencia. Fundada en México en la primera mitad del siglo XX, Bimbo ha mantenido una gestión basada en valores como la cercanía, la calidad, la responsabilidad social y el compromiso con sus consumidores. A pesar de su expansión internacional y su estructura corporativa moderna, sigue siendo una compañía profundamente vinculada a la familia Servitje, quienes han guiado su crecimiento con una visión de largo plazo.
Los orígenes de Bimbo: una historia mexicana con sabor a hogar
Bimbo fue fundada el 2 de diciembre de 1945 en Ciudad de México por un grupo de emprendedores entre los que se encontraba Lorenzo Servitje, quien se convertiría en el rostro más emblemático de la marca. Junto con su padre, Daniel Servitje Montull, y otros socios como Jaime Jorba, José T. Mata y Alfonso Velasco, crearon una panificadora con un enfoque distinto: productos de alta calidad, empaques higiénicos y procesos de producción modernos para su época.
Desde su primera planta, que producía pan blanco, pan tostado y pan de caja, Bimbo fue creciendo con paso firme. A lo largo de los años, la compañía se consolidó como la principal panificadora de México y luego comenzó su proceso de expansión internacional en América Latina, Estados Unidos y, posteriormente, Europa y Asia.
En la actualidad, el grupo Grupo Bimbo está presente en más de 30 países, con más de 200 marcas y más de 130 plantas de producción. La familia Servitje continúa al frente de la organización, con Daniel Servitje Montull, hijo del fundador, como presidente y director general del grupo.
Productos y marcas que forman parte del día a día
Bimbo ha sabido conectar con el consumidor a través de productos que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas. Su catálogo incluye pan de caja, bollería, pastelitos, snacks, tortillas, pan dulce, panes especiales, cereales y productos saludables, entre otros.
Algunas de sus marcas más reconocidas a nivel global incluyen:
- Bimbo: pan blanco, integral, tostado y bollería.
- Marinela: pastelitos y productos para niños, como Gansito, Pingüinos y Submarinos.
- Oroweat y Arnold: panes artesanales e integrales, muy populares en EE. UU.
- Entenmann’s, Sara Lee, Thomas’ y Ball Park: marcas icónicas en América del Norte.
- Takis y Barcel: productos de botanas (snacks salados y picantes), muy populares en México y Centroamérica.
- Milpa Real y Tía Rosa: especialidades mexicanas como tortillas y pan dulce.
Grupo Bimbo también cuenta con divisiones enfocadas en productos saludables y en tendencias globales, adaptándose constantemente a las nuevas preferencias del mercado.
Lo que distingue a Bimbo de otras empresas familiares
Lo que realmente diferencia a Bimbo es su capacidad de expandirse sin perder su identidad como empresa familiar. La familia Servitje ha gestionado el crecimiento con discreción y prudencia, priorizando siempre la ética empresarial, el bienestar de sus colaboradores y el compromiso con la sociedad.
Bimbo ha sido pionera en el desarrollo de una cultura organizacional sólida, basada en valores como integridad, respeto, trabajo en equipo, calidad y servicio. Esta filosofía ha permeado cada etapa de su expansión internacional, siendo reconocida como una de las empresas más responsables y mejor valoradas para trabajar, tanto en México como en otros países.
Además, Bimbo es una empresa con un fuerte compromiso ambiental. Ha implementado programas para reducir el consumo energético, gestionar residuos, utilizar empaques biodegradables y promover el transporte limpio, incluyendo el uso de vehículos eléctricos en su red de distribución.
Futuro y legado de una empresa que sigue creciendo con sabor familiar
El futuro de Grupo Bimbo está enfocado en continuar su crecimiento global, fortalecer su apuesta por la alimentación saludable, y avanzar en prácticas más sostenibles a nivel operativo y social. La compañía también ha invertido en digitalización, automatización e innovación alimentaria, adaptándose a las nuevas exigencias del consumidor global sin alejarse de su identidad.
Pese a su tamaño y alcance, Bimbo sigue siendo una empresa familiar orgullosa de sus raíces mexicanas, comprometida con llevar alimentos confiables y accesibles a millones de hogares. La figura de Lorenzo Servitje, fallecido en 2017, sigue siendo un referente ético y humano para la compañía, mientras que la continuidad generacional asegura que su legado no solo se preserve, sino que se proyecte con fuerza hacia el futuro.
Grupo Bimbo demuestra que, con valores sólidos, visión empresarial y liderazgo familiar, es posible construir una marca global que conserve el sabor de casa.





