El legado de una saga vinícola que trasciende generaciones. Codorníu, fundada en 1551, no solo era la empresa familiar más antigua de España, sino también un ejemplo excepcional de cómo un modelo de negocio familiar puede perdurar y prosperar durante siglos. Con más de 450 años de historia, esta bodega catalana ha sido el pilar de la familia Raventós, quienes han liderado la marca combinando tradición e innovación en el sector vinícola. En junio de 2018 fue vendida por la familia al fondo estadounidense Carlyle por 300 millones de euros.
De 1551 a la modernidad: una historia de tradición y visión empresarial
Codorníu nació en Sant Sadurní d’Anoia como una pequeña bodega, destacando en la elaboración de vinos. En 1872, Josep Raventós convirtió a Codorníu en la pionera del cava en España al adoptar el método tradicional de fermentación en botella. Este hito marcó un antes y un después en la industria vinícola española, situando a la empresa como un referente internacional.
La saga familiar Raventós ha sido clave para preservar la esencia de Codorníu, a pesar de los retos del tiempo y el mercado. Durante generaciones, la familia ha mantenido una visión empresarial innovadora que incluye la diversificación de productos, el diseño arquitectónico de sus bodegas –como el modernista Celler Codorníu, obra de Josep Puig i Cadafalch– y la expansión hacia mercados globales.
Un modelo de negocio basado en los valores familiares
El éxito de Codorníu no se limita a su longevidad, sino también a su modelo de negocio familiar. Este enfoque ha permitido decisiones estratégicas basadas en la sostenibilidad y la calidad, manteniendo un fuerte vínculo con su origen catalán.
La familia Raventós ha entendido que la clave para mantenerse relevantes en el competitivo sector vinícola es adaptarse a las demandas del mercado sin perder su identidad. Así, han incorporado prácticas innovadoras, como la producción de cavas ecológicos y el uso de tecnologías avanzadas en la viticultura.
Retos y transformaciones en el siglo XXI
A pesar de su éxito, Codorníu ha enfrentado desafíos, como la globalización y la creciente competencia en el mercado de bebidas alcohólicas. En 2018, la familia Raventós tomó la decisión histórica de vender la mayoría de sus acciones al grupo Carlyle, asegurando una nueva etapa de expansión internacional. Esta transición generó debates sobre el futuro de la identidad familiar de Codorníu, pero también garantizó la solidez económica necesaria para seguir innovando.
Un símbolo de la cultura empresarial española
Codorníu no solo representa una historia de éxito familiar, sino también un símbolo del patrimonio empresarial español. Su capacidad para combinar tradición con modernidad ha convertido a esta bodega en un ejemplo de resiliencia y adaptación en un entorno cambiante.
El legado de Codorníu, gestionado durante siglos por la familia Raventós, demuestra que la fuerza de los valores familiares y la visión a largo plazo pueden trascender generaciones. En la actualidad, Codorníu sigue siendo un emblema de la tradición vinícola española y una referencia mundial en la producción de cava.





