Desde su fundación en 1725, la familia Sirvent se ha posicionado como un emblema de la artesanía y calidad en España. Con 300 años de historia y once generaciones al frente, esta empresa familiar se ha dedicado a la elaboración de turrones y dulces tradicionales que forman parte de la cultura y gastronomía del país. La herencia de recetas, valores y saber hacer ha sido transmitida de padres a hijos, consolidando a la familia Sirvent como un referente en su sector.
Orígenes y legado de la familia Sirvent
La historia de la familia Sirvent comenzó en Jijona, Alicante, cuna del turrón, cuando Bautista Sirvent abrió el primer obrador artesanal en 1725. Desde entonces, la familia ha mantenido viva la tradición de trabajar con ingredientes de alta calidad, como la almendra Marcona y la miel, pilares de sus recetas originales.
A lo largo de casi tres siglos, los Sirvent han perfeccionado su técnica y expandido su legado, conservando un enfoque artesanal que prioriza la excelencia en cada producto. Este compromiso con la tradición no solo les ha permitido mantener su autenticidad, sino también ganarse la confianza de generaciones de clientes en España y el extranjero.
Evolución de esta empresa familiar
La empresa ha sabido adaptarse a los cambios sociales y económicos a lo largo del tiempo. Durante la tercera generación, la familia diversificó su oferta al incluir helados artesanales y horchata, productos que complementan su actividad principal y permiten atender a un público más amplio durante todo el año.
Además, la expansión geográfica ha sido un factor determinante en su éxito. Establecimientos en Tarragona, Madrid y Toledo, junto con la apertura de museos dedicados al turrón, han llevado a la familia Sirvent a convertirse en un símbolo de calidad y tradición en diferentes regiones de España. En las últimas décadas, la empresa ha incorporado nuevas variedades de productos para satisfacer las demandas de los consumidores actuales, manteniendo siempre la esencia que los caracteriza.
¿Qué hace única a la familia Sirvent?
Lo que diferencia a turrones Sirvent de otras empresas familiares es su capacidad para combinar tradición e innovación. A lo largo de su historia, han sabido mantener sus raíces artesanales mientras incorporan técnicas modernas que les permiten responder a las exigencias del mercado. Este equilibrio entre pasado y presente es lo que ha hecho posible que la empresa continúe siendo relevante después de tres siglos.
Otro factor distintivo es la permanencia de los valores familiares en la gestión empresarial. Cada generación de los Sirvent ha asumido la responsabilidad de preservar y mejorar la marca, destacando la reciente incorporación de Isabel y Beatriz Sirvent como líderes de la undécima generación, marcando un hito en la historia familiar.
Además, sus productos son sinónimo de celebración y tradición. Especialmente durante la fiesta de Navidad, los turrones y dulces de la familia Sirvent se convierten en elementos esenciales en las mesas españolas, reafirmando su lugar como un ícono cultural y gastronómico.
Con una combinación de experiencia, calidad y profesionalismo, la familia Sirvent sigue siendo un ejemplo destacado de cómo una empresa familiar puede perdurar y prosperar a través de los siglos, sin perder su identidad ni el compromiso con la excelencia.





